© 2018 By Carlos Cruz

La Ciudad Sagrada

April 29, 2019

¡Cusco, la novena ciudad más alta del mundo!

 

Perú, un país inmenso, de grandes contrastes, que encierra grandes misterios y maravillas de la humanidad. He tenido el gusto de visitar este país en innumerables ocasiones, pero nunca me había aventurado a ir a Cusco y a Machu Picchu. Les cuento que la primera vez que visité Perú fue en el 2007, a dos días del terremoto de Pisco. En aquella ocasión no fui de vacaciones; más bien fui como trabajador humanitario a prestar ayuda como parte de un equipo internacional. Bueno, esta es una historia que guardaré para otra ocasión.

 

 Volviendo al presente, venía la Semana Santa 2019 y yo tenía que viajar a Lima, por otras circunstancias. Inmediatamente empecé a ver opciones para viajar a Cusco y Machu Picchu, ya que justamente aprovecharía los días libres (jueves y viernes Santo) para ir unos días a estas mágicas ciudades. Habrán sido unas 6 u 8 semanas cuando inicié con todas las averiguaciones y arreglos para conectar mi viaje a Lima con la novena ciudad grande (más de 100,000 habitantes) más alta del mundo (según Wikipedia). Esto quiere decir, que hay ciudades y lugares más altos, pero en cuanto a ciudades con alta densidad de población, Cusco tiene un sitial importante por sus más de 358,000 habitantes, a 3,399 metros de altura. ¿Quién lo diría? Pues, antes de ir a este lugar, yo me imaginaba un pueblo pequeño con una plaza de armas al medio y las tradicionales casas y comercios alrededor. Resulta que es una gran ciudad, en donde se entremezclan historia y un toque de modernidad (no mucha), pero sin dudas es una ciudad muy grande. En cuanto averigüé varios datos, sobre la altura y clima, me puse a buscar opciones para hospedaje en el lugar. De hecho, por ser altamente turístico, se pueden encontrar opciones variadas, desde hostales para mochileros, hasta hoteles con comodidad garantizada. Para mi fortuna, en lo que esperaba la fecha de mi viaje, al menos dos amigas panameñas visitaron Cusco (antes que yo) y aproveché para pedirles referencias. Por mi parte, pregunté a otras personas que viajarían también a Lima, si querían acompañarme en esta aventura y ¿qué creen? Se apuntaron a la expedición dos amigas.

 

Finalmente, compré pasajes de avión con Viva Air Perú (cerca de $240), que es una línea aérea de bajo costo; los itinerarios no eran tan flexibles, pero permitían que pudiera llegar a Cusco muy temprano y volver también muy temprano a Lima, justo para cumplir con mis compromisos en esta última ciudad. Me hospedé en el hotel Marco Wasi San Blas ($50 individual o menos la noche, si compartes habitación), ubicado en el Barrio de San Blas, el cual a su vez se encuentra en la ladera de una colina, que permitía tener una vista panorámica increíble. El desayuno estaba incluido y tiene su propio restaurante, donde preparan buena comida, al menos lo poco que probé. El restaurante / bar tiene vista de 180°, para mi la mayor atracción del hotel.

City Tour y Santuario Animal de Cochahuasi

 

Llegamos el Viernes Santo muy temprano a Cusco, donde inmediatamente salimos a caminar las calles del barrio de San Blas, después de dejar las maletas en el hotel. Pues, les cuento que en realidad fue un error salir de una vez a caminar, porque lo indicado habría sido descansar para adaptar el organismo a la gran altura del lugar. Inicialmente no me afectó, fuimos a la Plaza de Armas, donde recorrimos un poco y encontramos a muchos vendedores de paquetes de city tour y de áreas aledañas o incluso bastante alejadas de Cusco. Ya que al día siguiente iríamos a Machu Picchu (y ya teníamos contratado un tour), decidimos comprar un tour que nos llevaría a recorrer varios puntos de la ciudad en un bus de dos pisos, de esos que no tienen techo, y que luego nos llevaría al Santuario Animal de Chochahuasi, en las afueras. El tour, para mi opinión fue ridículamente barato, ya que nos costó unos $10 dólares por persona y duró unas tres horas y media.

 

Luego de dar varias vueltas en la ciudad, fuimos al Santuario, donde encontramos todo tipo de animales, que son atendidos debido a alguna herida o afección, hasta que se recuperan y son dejados en libertad en su hábitat natural. Seguramente habrá algunos que no son liberados debido a que crean tal dependencia de los humanos, que no sobrevivirían en libertad. El tour inició a las 11:00 am y terminamos a eso de las 2:30 pm.

 

Sobre el mal de altura (Soroche), definitivamente debí descansar al llegar a Cusco pero mis ansias de salir a recorrer el lugar fueron mayores. Para después del medio día ya no aguantaba el dolor de cabeza, pero con una pastilla para el dolor y un poco de descanso logré recuperarme. Para la noche y al día siguiente, ya no sentía que me explotaría la cabeza.

 

Y llegamos a la Ciudad Sagrada

 

 

 Nuestra travesía iniciaría a las 5:30 am del sábado de Gloria desde nuestro hotel, donde nos fueron a buscar para llevarnos a la estación de tren de Ollantaytambo. Este tramo sería de una hora y media, tal vez un poco menos. Al llegar a la estación, tomaríamos nuestro tren hasta Aguas Calientes, población que está en la base de Machu Picchu, desde donde empezaríamos la subida final. El viaje en tren fue de un poco menos de dos horas (ya van 3 horas). En Aguas Calientes había mucha gente, por ser Semana Santa había miles de personas queriendo subir a la Ciudad Sagrada. Luego de una espera no muy larga, tal vez unos 20 minutos, tomamos nuestro bus hacia arriba, lo que duró cerca de 30 minutos (4 horas en total de viaje). Había olvidado mencionar que la compañía operadora de Tour que contratamos fue Destinos Travel (tour de un día desde $260), quienes en todo momento estuvieron pendientes de nuestro viaje.

 

Afortunadamente, Machu Picchu está a 2,430 metros de altura, que son al menos mil metros menos que Cusco, lo cual me hacía sentir mejor. Ya en la entrada principal había una gran agitación, ya que cada quién tenía que encontrar a su guía, el cual era contratado por la agencia operadora. A nosotros nos costó tanto, ya que nos habían contactado desde Aguas Calientes, pero se escuchaba a los guías del lugar gritando el nombre de alguna persona o grupo para que les acercaran. Una vez que entramos, inició el ascenso por parte del antiguo Inka Trail (camino Inka). Esta fue la parte más difícil, ya que los escalones eran altos y aunque no me dolía la cabeza, sigue siendo un lugar alto, donde la fatiga se manifiesta más pronto para los que no estamos acostumbrados. Luego de unos 10 minutos subiendo, ya lo que seguía era plano y más adelante en bajada, así que el resto del camino no fue problema.

 

 

Nuestro guía nos iba explicando sobre los distintos puntos de interés e historia del lugar, lo cual fue sumamente interesante. No es lo mismo cuando ves la historia en TV, que cuando estás en el lugar y escuchas las historias allí mismo, fue muy emocionante. Por ejemplo, nos contaron que Machu Picchu era una Ciudad Sagrada y las personas no vivían permanentemente en el lugar, a excepción de una cantidad limitada de personas (600 tal vez) que le daban mantenimiento al lugar y se encargaban de las construcciones. El Inka (el Boss) sí podía vivir en el lugar y en ocasiones especiales, los nobles del imperio iban por alguna celebración. Lo curioso fue ver y escuchar las explicaciones sobre las construcciones sin terminar y el misterio que envuelve a la desaparición de una población entera, no saben aún a ciencia cierta qué sucedió… tal vez una plaga, los extraterrestres, quién sabe…

 

Espero que disfruten las fotos a lo largo del blog y sigan nuestras aventuras.

 

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